16 de abril de 2012

LA IGLESIA DEBE DISCERNIR SU TIEMPO EN LA TIERRA. - Apóstol Santiago Rojas Arenas



Por: Apóstol Santiago Rojas A.


Debemos pelear por nuestros hijos, nuestras casas y nuestras familias y levantarnos como Iglesia para poner en alto los principios de Reino en medio de una sociedad enferma.



1de Crónicas, 12: 32.

Creo que en este tiempo tenemos que empezar a entender que tenemos que estar nosotros conectados con el Espíritu Santo, para entender los tiempos que estamos viviendo ahora. Perono solamente entender los tiempos en el mundo espiritual que es la iglesia sino que también entender los tiempos del mundo natural que es nuestra sociedad. Dios nos lleva a que podamos entender el tiempo que está viviendo nuestra nación, por que nosotros como iglesia tenemos una gran responsabilidad, nosotros nos hemos levantado como una iglesia apostólica y profética y como iglesia profética nosotros tenemos que denunciar los pecados en esta tierra, en nuestro país, en nuestra ciudad, también dentro de la iglesia, por lo tanto tenemos que conocer el tiempo.

La palabra nos está diciendo, hay de los que a lo malo le dicen bueno, y a lo bueno le dicen malo, que hacen de la luz, tinieblas y de las tinieblas luz, que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo.

Génesis, 18: 16-19. Cuando uno lee estos versículos se da cuenta a lo que había llegado el pecado en Sodoma y Gomorra, estamos hablando de dos hombres, ángeles que llegan a la casa de Lot, y cuando él los hace pasar, les sirve comida, dice que vienen los hombres de la ciudad, y saben Ud. que querían, querían intimar con ellos. Y en ese tiempo dice que guardar a los invitados era más importante que la misma mujer, seguramente Lot dijo; aquí están mis hijas hagan con ellas pero no lo hagan con estos varones, que son mis huéspedes. Entonces cuando uno empieza a saber de Sodoma y Gomorra, su pecado, se identifica con la práctica de la homosexualidad, pero no solamente por eso sino que también por la injusticia, por el adulterio, por el orgullo por la vida fácil, por la incitación al mal. En la biblia constantemente estamos leyendo nosotros que la maldad del pueblo subió hasta el trono de Dios. En el libro de Jonás tenemos cuando Dios habla de Nínive, dice que la maldad subió hasta él, y el mando a Jonás para que vaya a predicar, para poder impedir que Dios destruyera a Nínive, es toda una historia pero por qué el Señor coloco esta palabra, porque nosotros tenemos que entender, que nuestra nación ha caído en una decadencia moral y espiritual. En este momento Ud. conversa con la gente, y a la gente le da lo mismo hacer lo que ellos quieren no tienen conciencia de pecado, como iglesia necesitamos discernir los tiempos como decía al empezar, discernir los tiempos para el mundo espiritual y para el mundo natural, discernir los tiempos para que nuestra iglesia pueda reaccionar, y Ud. y yo podamos reaccionar, muchas veces nos falta el discernimiento para poder entender lo que verdaderamente está viviendo el mundo o donde Ud. y yo vivimos.

En el mundo hay corrupción moral del hombre, a tal grado que el hombre se está inclinando irresistiblemente hacia el mal, el mal va creciendo más y más, cuantos homicidios, cuantos asaltos, robos, cada vez son más ya casi no hay seguridad, vemos las noticias en la televisión, escuchamos la radio, familias son asaltadas estando ellos en su casa, estando bajo llave, como jóvenes adolescentes van y entran y toman a las mujeres y muchas veces las violan. Ese mundo estamos viviendo, hombres que lo único que quieren es salir adelante con sus planes a futuro sin importar nada, hay drogadicción, hay alcoholismo, todo es basura, estamos viviendo en un mundo que se está perdiendo los valores y los principios, y sabe cuál es el problema, el humanismo que dice, todo es relativo no hay nada absoluto, mira si tu quieres ser feliz tú has lo que quieras pero se feliz, el humanismo, es el hombre por el hombre, el hombre buscado en bien del hombre, y quizás uno dice, pero que bueno, pero sabes cuál es el problema del humanismo, que te deja aparte a Dios, quizás hasta hablan de Dios, pero no lo toman en cuenta en nada, no están los principios del Reino, no están los principios y valores de Dios, eso es el humanismo; y lamentablemente en este tiempo la iglesia ha mostrado una debilidad, hemos sido débiles en esto pero creo que es el tiempo de levantarnos porque tenemos que poner freno al avance del relativismo moral, no podemos permitir que el mundo siga caminando a esta decadencia moral.

Romanos, 1:18-27. Que le dice a Ud. esta la palabra, que nos está diciendo Dios, que la homosexualidad y lesbianismo es pecado, sabe Ud. Dios ama al homosexual, ama a la lesbiana, lo que no ama es su pecado, nosotros amamos a los homosexuales y lesbianas pero no amamos su pecado y por eso los ayudamos, haciéndoles entender que lo que ellos quieren no corresponde a la voluntad de Dios, el matrimonio nació en el corazón de Dios. El matrimonio no nació del corazón del hombre que le dijo a Dios que estaba solo, y le dijo: mira yo quiero que me puedas formar una mujer 90-60-90, no, no fue así, Dios se dio cuenta que no era bueno que el hombre estuviese solo, la palabra dice; que varón y hembra los creo, no hay un tercer genero. Ud. y yo tenemos que declarar los valores de la familia, los valores de la vida, los valores de la iglesia, somos llamado a eso, que dice Nehemías, 4:14

Ud. y yo tenemos que levantarnos para pelear por nuestros hijos por nuestras casas, nuestras familias, tenemos que levantarnos para colocar los principios del Reino de Dios en nuestra nación, el enemigo está levantando fortalezas enemigas contra la iglesia; y las fortalezas representan todo lo que se opone a Dios, son fortalezas, pero Ud. sabe que Dios nos dice que tenemos que levantarnos, tenemos que luchar y dice la palabra : que tenemos que hacerlo con nuestras armas de nuestra milicia, no son armas carnales sino que son poderosas en Dios, para destruir fortalezas , para derribar argumentos y toda altivez que se levante en contra del conocimiento de Dios y va a llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Esas son las armas que nos da Dios no son carnales son poderosas de Dios. Esta lucha, dice el Señor, no es con espada ni con ejército sino es con su Santo espíritu. Vamos a derribar fortalezas que el enemigo está levantando Jeremías, 1: 10
.

.
Fuente: Comunidad Cristiana Antofagasta.
.