22 de mayo de 2012

PASTOR ALEJANDRO ROJAS - CUANDO LA BENDICIÓN DE DIOS NOS LEVANTA.


Conocer la bendición de Dios en mi interior, hace que la crisis que me toca vivir, no se compare con la fortaleza de saber que mi Señor nunca me desamparará.
















Efesios 1:1-3

La palabra bendición significa bien decir, hablar bien de algo o de alguien, bendecir es lo contrario de maldecir, hablar mal. La palabra bendición, en nuestro contexto cultural evangélico, tiene dos acepciones, tiene dos formas de entenderlas, la primera de ellas significa alabar, dar gracias, adorar, cuando yo le digo al Señor, yo te bendigo, lo que le estoy diciendo es, Señor yo te doy gracias, te alabo, te honro, te adoro; Y la segunda acepción significa, bendición, entregar cosas, regalar cosas que pueden ser materiales o inmateriales, el bendecir es dar.

Entonces, yo puedo decir: Yo te alabo Dios Padre porque tú me has bendecido, me has regalado cosas, yo le digo al Señor, yo primero te bendigo porque tú me has bendecido, en otras palabras yo te agradezco y te alabo, porque yo de ti he recibido regalos. ¿Por qué hay que bendecir a Dios?, porque El me bendijo primero. Por qué yo agradezco a Dios, porque el Señor me regalo cosas, alabo al Padre del Señor Jesucristo porque me bendijo con cosas Espirituales en los lugares celestiales en Cristo Jesús.

Cuando el bendecir significa regalar, dar, el regalar y dar admite dos formas, yo puedo dar y regalar cosas materiales o puedo regalar y dar cosas inmateriales, o espirituales. Cuando el apóstol Pablo está hablando que hemos recibido regalos de El, no está hablando de cosas materiales, más bien se refiere a cosas Espirituales, porque la palabra dice “ bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales” . Los discípulos del Señor muchas veces le agradecemos al Señor por las bendiciones materiales que recibimos y nos olvidamos de las bendiciones espirituales que recibimos de parte de Dios, cuando yo recibo algo, yo veo la mano de Dios en esas cosas, y le doy gracias, pero muchas veces estoy viendo lo material, que tengo un buen trabajo, que recibí un mejor sueldo, que me bendijo con un auto, que me bendijo con una casa, que me bendijo con un traje, cosas materiales, la pregunta es, Dios nos bendice con cosas materiales, por cierto que si. Santiago dice: “ Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene del Padre de las luces” .

El apóstol está diciendo: Amplíen su visión, hay bendiciones espirituales que muchas veces Ud. no logra ver o no se detiene a mirar que el Señor le ha dado, como por ejemplo decirle al Señor: Señor yo te bendigo porque tú me regalaste la salvación, Señor yo te bendigo porque me regalaste la santidad, Señor yo te bendigo porque me regalaste el amor, Señor yo te bendigo porque me regalaste el perdón, ya que muchas veces somos personas rencorosas, sin embargo, vino el Señor a mi vida y hoy perdono a todos. Por las cosas materiales, siempre hay que dar gracias y hacerlo, pero mayoritariamente hay que hacerlo por las cosas espirituales, sabe por qué, porque las cosas materiales hoy están y puede que mañana no estén, el Señor interviene en nuestras vidas con cosas materiales e inmateriales, pero el Señor quiere que nunca pierdas de vista que hay regalos que nunca se te van a ir de las manos, porque son regalos para la eternidad, cuando el Señor te recibió, cuando estabas abandonado cuando nadie daba un peso por ti, cuando llegaste al reino con tu matrimonio en crisis, absolutamente derrotado, el Señor te levanto y te dijo hoy día eres mi hijo, mi heredero, ven a sentarte a la mesa del Rey, las cosas materiales e inmateriales van en sintonía, el Señor me bendijo con algo nuevo, amen lo bendigo y estoy feliz, pero muchas veces hay bendiciones materiales que quedan estancadas y yo entro en un conflicto, cómo puedo yo bendecir a Dios si de pronto una bendición material se me estanca, si de pronto pierdo el trabajo, si de pronto estoy envuelto en deudas, si de pronto se me declara una enfermedad, que pasa si de pronto estoy metido en conflicto matrimonial, familiar, cómo yo bendigo a Dios, acaso un discípulo puede vivir ciertas crisis, la respuesta es sí, acaso un discípulo puede perder un trabajo, puede enfermarse, la respuesta es sí, y ¿cómo yo tengo que dar gracias en todo?.

El apóstol Pablo decía, en el segundo libro de Corintios, yo reconozco que estoy atribulado, más no angustiado, luego dijo, yo reconozco y declaro que estoy en apuros, más no desesperado. Lo que hace Pablo es equilibrarse, por fuera puede que yo esté con conflictos, pero por dentro la bendición de Dios no me la roba nadie, porque si yo no tuviera a Cristo y estuviese en el reino de las tinieblas y estoy viviendo en una crisis, yo no solamente voy a tener problemas alrededor, sino internos, angustia, depresión, traumas, aproblemado , decaído, derrotado, más ahora que estoy en el Reino de la Luz, puede que las bendiciones materiales estén o no estén pero en mí hay una bendición que nadie la toca, tengo paz, estoy tranquilo, tengo fe, tengo confianza, sigo adelante, hay una bendición espiritual que está en mi interior, esta bendición rechaza la angustia, porque hay un río de paz que inunda mi ser.

Y Ud. Puede tener tremendos problemas, pero no es una persona aproblemada. Como lo que yo le decía en un comienzo, una cosa es pecar pero ser santo, los hijos de Dios no son pecadores, el hecho de tener un problema no me hace indigno del Señor, yo puedo tener un problema, pero no soy un aproblemado, Pablo decía, puedo vivir un conflicto, pero no estoy angustiado, porque tengo al Señor en mi corazón que me libra de todo mal, Pablo decía puedo estar en apuros, la palabra apuros, significa escases de recursos, si, puede que me falte el dinero, pero no estoy derrotado, no estoy aplastado, porque el Señor me levanta.

En el segundo libro de los Corintios Pablo decía, cuando yo tengo un problema tengo que ver qué pesa más, el problema de afuera o la bendición de adentro, Pablo decía, yo tengo una Gloria de Dios que Dios puso en mí, una bendición dentro de mi interior y Pablo decía, podré estar en prisiones, sin trabajo, en escases, en enfermedad, Pablo decía, esta leve tribulación momentánea, porque yo estoy seguro que ésta ¡la paso¡, con Cristo ¡yo la paso¡, y Pablo decía, esta leve tribulación momentánea, esta circunstancia que me agobia, que me atrapa me quiere perturbar y me quiere quitar el gozo, produce en mí un más excelente peso de gloria , porque cuando más conflictuado estoy, más acudo a mi Señor, cuando más problemas tengo, más crece en mi interior la fe, cuando más me persiguen, la paz me inunda, entonces el apóstol decía, esta leve tabulación momentánea, lo que estoy viviendo puede ser terrible, pero para mí sigue siendo una crisis leve.

Cuando Ud. se convirtió al Señor, llegó a la iglesia, entró al Reino del Señor, El puso en su corazón una bendición extraordinaria, esto es, una fuente que de pronto, esa fuente comienza a fluir, empieza a fluir, empieza a fluir y Ud. de pronto dice, pero me falta fe, me falta paz, me falta amor, y es como la Peña de Horeb, que de repente necesita un golpe para que este caudal salga y Ud. dice porqué tengo que pasar esto Señor, y El dice: para que esa fuente empiece a fluir y a distribuirse en todo el interior y Ud. pueda decir que aunque esté viviendo un tiempo difícil, declaro que contigo Señor, soy más que vencedor. Puede que Ud. esté cargado, con problemas, cansado, angustiado, pero nada, nada va impedir que yo siga bendiciendo a mi Señor.

Gentileza: Comunidad Cristiana Antofagasta.
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